Vuelos: por qué podría haber una “primavera” de precios en la pospandemia

Las aerolíneas y agencias de turismo internacionales podrían dar curso a una «primavera de precios» en la pospandemia (el segundo semestre y 2021) con el objetivo de potenciar una actividad que seguirá viéndose golpeada por el Covid-19 por tiempo indeterminado, según estpertos y representantes del mercado.   

  • Aerolíneas Argentinas suspende a 7.500 empleados en forma temporal

El inicio de la pandemia marcó un antes y un después para el negocio aerocomercial, en el que muchas empresas están yendo indefectiblemente a la quiebra por tener desde hace más de dos meses gran parte de sus aviones en tierra. 

Como parte de sus estrategias de defensa sanitaria, más de la mitad de los países del mundo cerraron fronteras total o parcialmente y millones de personas dejaron de moverse, por las restricciones o por el temor a la infección que ya se ha cobrado más de 374.000 vidas. 

En ese escenario, las
low cost
que operan en la Argentina son optimistas y se observan como aliadas importantes para el momento de la recuperación económica en lo que será la pospandemia. Y analistas prevén una batalla de precios. 

Por ahora, a las compañías aéreas no les queda más remedio que ajustarse.

Tienen estructuras colosales, con costos fijos infinanciables si no se registra actividad y si no hay lo que en la jerga se denomina cash flow (flujo de liquidez). 

Ventajas

Alejo Marcigliano, experto en el negocio aerocomercial, asegura en diálogo con La Voz, que por su diferente configuración de estructura de costos, la empresas de “bajo costo” o low cost pueden llegar a tener su oportunidad en el mundo y en la Argentina. 

«Antes de la pandemia en Argentina tuvieron las marcas de turn around (tiempo de espera para retornar al aeropuerto de origen) más bajas, de unos 25 minutos aproximadamente», señala el experto, cuando el de las aerolíneas grandes es de 45 minutos. 

E indica que estas empresas están mejor preparadas para una recuperación rápida, porque comercializan sus operaciones con tarifas más bajas que el resto, tienen una estructura de costos más barata y  cuentan con cajas más dinámicas que las grandes compañías. 

«El impacto de la parálisis por la pandemia en las low cost fue importante, pero fue menor que en el resto; tienen más capacidad de sobrevivir», analizó Marcigliano.  

Estas firmas también tienen un mayor porcentaje de pasajes vendidos por sí mismas, sin intermediarios, lo que reduce los cargos por comisiones. Además, operan en aeropuertos más chicos y alternativos, lo que hace de sus servicios más simples y económicos. 

Diferencias 

De hecho, lo contrario se puede ver en gigantes del mercado local como Aerolíneas Argentinas, que se vio forzada a suspender a 7.500 trabajadores por los meses junio y julio, que pasarán a cobrar una «asignación remunerativa» que no será menor al 75 por ciento del salario. 

En Flybondi, no obstante, reconocen el impacto de la crisis y aseguran que con un achique de los costos fijos -tal como se está implementando- se autoperciben como «buenas aliadas» de la recuperación que se viene. 

«El mercado aerocomercial es la industria más golpeada en la Argentina. Para poder sobrellevar esta crisis, Flybondi llevó a cabo una reducción del 40% de la masa salarial (los empleados cobraron hasta marzo el sueldo completo), a partir de un acuerdo que se llegó para abril, mayo y junio», explicaron esas fuentes en diálogo con este medio.

A diferencia de otros países de la región como Brasil y México, Argentina es uno de los únicos que hasta el momento no anunció un paquete de medidas para la industria.

Aunque algunas empresas ingresaron al programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP). 

Flybondi también devolverá un avión Boeing 737-8BK –pagaba el leasing más caro– ante el pedido del arrendador, que ya le había manifestado a la low cost su intención de volver a contar con la aeronave. Po esto, la flota de la firma pasó de cinco a cuatro aeronaves. 

«Si bien parece algo grave, lo vemos como un alivio desde el punto de vista de los costos por el mantenimiento que requería. Vamos a estar más preparados», afirmaron desde la empresa a este medio.

La empresa tiene una iniciativa, que aun no fue aprobada por el gobierno, que consiste en volver a volar antes de septiembre a través de los «corredores seguros», es decir, entre provincias que tengan pocos casos de Covid-19 o que no tengan personas infectadas. 

Esto podría llevar a que, si se lo autoriza la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), esta empresa pueda retomar sus actividades en algunas rutas que comercializa, como por ejemplo Córdoba, Mendoza, Rosario, Iguazú y Salta, entre otras.

Tarifas

Para lo que será la etapa pospandemia las empresas aerocomerciales y los gigantes asociados al turismo global están esperando una demanda de pasajes deprimida por el temor de las personas a viajar ante la posibilidad de padecer la enfermedad. 

Por ello, se espera una “primavera” en los precios de los pasajes hasta que las aerolíneas puedan recuperar parcialmente el flujo de caja. Marcigliano explica que esto no tiene que ver con la realidad inmediata sino que se espera un mercado más chico en el futuro. 

«Es que va a volar menos gente por el temor al coronavirus y, cuando eso se vaya disipando, hay detrás un gran impacto económico», consideró Marcigliano.

En ese sentido, desde la Iata (Asociación Internacional de Transporte) manifestaron que esperan una recuperación plena para los mercados de cabotaje para 2023 y para el transporte internacional recién para 2024.

El especialista, a su vez, advirtió que «no hay un acuerdo con respecto a las tarifas», debido a que  «habrá una demanda que necesitará recuperarse y las compañías necesitarán vender, lo que hace pensar que va a haber inicialmente ofertas». 

Otro analista incluyó en la ecuación la variación del dólar en el tema tarifas. «Hace que sea más difícil. Es que los presupuestos se hacen anualmente en relación a un dólar y si aumenta la cotización en un 50 por ciento, no se compensa con la recaudación», expresó el consultor especializado Manuel Sierra.   

No obstante, se espera que ante la disminución en la oferta (menos compañías) los precios suban a mediano plazo, cuestión que no aplica a las low cost.

EN TIERRA. Sin actividad, las empresas aerocomerciales realizan ajustes a la espera de que se normalicen los vuelos. (La Voz/Archivo)

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