Vicentin: surgen fisuras en el Frente de Todos

El anunciado proyecto de expropiación de Vicentin aún no ingresó al Congreso nacional. Aunque el miércoles pasado el presidente Alberto Fernández ratificó que no veía otra salida que la estatización para superar la crisis de la intervenida empresa santafesina, en el Frente de Todos ahora surgieron algunas fisuras.

El 8 de junio pasado, Fernández decidió la intervención y también anunció la expropiación de la empresa exportadora. A su lado, estaba la senadora Anabel Fernández Sagasti, autora de la iniciativa.

Por aquellas horas, todo indicaba que esa misma semana el proyecto ingresaría al Senado. Pero, hasta el momento, no llegó a la Cámara Alta y no hay precisiones sobre cuándo ingresará.

  • Todo sobre el caso Vicentin

En estos 10 días, desde el anuncio de la intervención, se fueron sucediendo distintos hechos que marcan que surgieron diferencias en el propio oficialismo al compás del aumento del reclamo del sector agropecuario, especialmente en Santa Fe, en Córdoba y en Entre Ríos.

El silencio del gobernador Juan Schiaretti ya genera dudas en la Casa Rosada. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, tiene un mensaje que llegó desde Córdoba.

«Ojo que ‘el Gringo’ (por Schiaretti) hoy está más cerca del campo que del proyecto de Alberto», fue la voz de un cordobés con cargo en el Gobierno nacional.

División

El Frente de Todos está conformado por tres espacios: el cristinismo, que lidera Cristina Fernández, sin dudas el grupo más importante; el peronismo tradicional o moderado, liderado por gobernadores, varios de los cuales se acercaron cuando se confirmó que el candidato presidencial sería Alberto Fernández, y el Frente Renovador, de Sergio Massa.

En la misma conferencia de prensa del anuncio que encabezó el Presidente, quedó claro que el proyecto de expropiación era de Cristina Fernández, canalizado a través de la senadora mendocina Fernández Sagasti, muy cercana a la vicepresidenta.

“Muchas gracias, señor Presidente, por hacer suyo nuestro proyecto”, agradeció en público en un momento de la conferencia la senadora cristinista, con lo que dejó claro de dónde había surgido la iniciativa.

Diferencias

Las primeras diferencias surgieron dos días después del anuncio de la intervención y eventual expropiación, cuando el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, un peronista moderado, comenzó a gestionar un diálogo entre el Gobierno y los dueños de Vicentin.

La voluntad de negociación impulsada por Perotti duró poco. Luego de la reunión del jueves pasado en Olivos, Alberto Fernández dio por terminados los contactos con los dueños de Vicentin.

Pero, el golpe más duro para la estrategia estatizadora del Gobierno se produjo la semana pasada. Fue cuando Roberto Lavagna cuestionó el plan del estatización.

El exministro de Economía es un hombre de consulta del presidente de la Nación y sus críticas calaron hondo en el oficialismo. Lavagna dijo que su bloque en Diputados, Consenso Federal, no daría cuórum y presentará una alternativa.

— Roberto Lavagna (@RLavagna) June 9, 2020

En los últimos días trascendió que la propuesta del lavagnismo, que excluye la expropiación, tendría el apoyo de Massa.

El titular de la Cámara de Diputados se mantuvo en silencio hasta ahora. Un indicio de que no avala la expropiación.

En el entorno de Massa admiten que no será fácil conseguir los 129 diputados para el cuórum, un riesgo político que el titular de la Cámara Baja no quiere correr.

Ruido en el Senado

Todos dan por hecho que el proyecto de expropiación ingresará por el Senado, donde el oficialismo tiene una amplia mayoría y la media sanción no corre riesgo.

Sin embargo, por lo bajo, los senadores de la Región Centro (entre ellos, el albertista Carlos Caserio, de Córdoba, y sus colegas de Santa Fe y de Entre Ríos) opinan que el proyecto debería ingresar por la Cámara Baja.

La lógica de estos senadores es que, si ellos votan a favor de la expropiación, que es muy resistida por el sector agropecuario de las tres provincias, y luego es rechazada por Diputados, pagarán un costo político “innecesario”.

Por otro lado, las idas y vueltas de la voluntad expropiatoria del Presidente y de la vicepresidenta también generó algunos ruidos en el cristinismo cordobés.

En las últimas horas, el titular de Cartez, Gabriel de Raedemaeker, hizo público que habló con los diputados nacionales Eduardo Fernández y Pablo Carro, del Frente de Todos.

Esto generó cierta molestia en la otra diputada del oficialismo nacional en Córdoba, Gabriela Estévez, la dirigente cordobesa más cercana a Máximo Kirchner.

Eduardo Fernández viene del partido del banquero Carlos Heller, pero Carro es un dirigente que llegó al Congreso por lo que fue el cristinista Frente para la Victoria.

Estas diferencias son percibidas por las entidades agropecuarias, que el próximo sábado harán una demostración de fuerza con reclamos en las rutas de las provincias que integran la Región Centro.

Perotti y Schiaretti, en un encuentro en el Centro Cívico. (La Voz/Archivo)
Plan. Alberto Fernández y Cristina Kirchner impulsan la expropiación de Vicentin. (La Voz / Archivo)
FRENTE. Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner en Rosario, en 2019. (La Voz/Archivo)
Plan. Alberto Fernández y Cristina Kirchner impulsan la expropiación de Vicentin. (La Voz / Archivo)
Perotti y Schiaretti, en un encuentro en el Centro Cívico. (La Voz/Archivo)

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