SALUD REMARCA LA IMPORTANCIA DEL SERVICIO DE ATENCIÓN A VÍCTIMAS DE VIOLENCIA Y ABUSO SEXUAL INFANTIL DEL PEDIÁTRICO

En lo que va del año el servicio atendió 280 casos, la mayoría entre enero y febrero. La cartera sanitaria adhiere a la conmemoración global del 19 de noviembre como el Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes para que la protección y prevención de la violencia contra niños, niñas y adolescentes sea político de Estado prioritaria.
En el Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes, la coordinadora del Servicio de Atención Integral a Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas de Violencia (SAINNAVV) del hospital Pediátrico Ana Lía Rosciani remarcó la importancia de escuchar a las y los niños. “Por mínimo que sea el relato del niño se le debe dar importancia y acudir a un centro de salud, a la policía o llamar a la línea 102”, señaló la psiquiatra.
La adhesión a la conmemoración global del 19 de noviembre como el Día Mundial para la Prevención del Abuso Sexual contra Niñas, Niños y Adolescentes responde a una política pública que ubica a la protección y prevención de la violencia contra niños, niñas y adolescentes como una prioridad para el Estado en el país. El Servicio de Atención Integral a Niños, Niñas y Adolescentes Víctimas de Violencia se ubica en el consultorio Nº 21 del hospital Perrando y atiende de lunes a viernes de 8 a 16, para contactar al servicio pueden comunicarse al 3624 4441477 interno 1031.
Rosciani es la coordinadora del espacio que funciona desde 2015, creado y coordinado hasta el año pasado por la actual ministra de Salud Pública Paola Benítez bajo la premisa de la necesidad de elaborar estrategias para hacer una detección precoz del abuso. Desde su apertura el servicio asistió a 2.300 niños víctimas, de los cuales 1.800 han consultado por abuso sexual infantil.
La actual coordinadora del SAINNAVV hizo hincapié en la importancia de la difusión de este tipo de violencia contra niños, niñas y adolescentes y en prestar atención y escuchar el relato de las víctimas. “¿Cómo ayudar a prevenir estos abusos? Con la difusión, enterándonos todos qué es el abuso sexual, que no es únicamente cuando el niño o la niña tienen un daño físico por alguien que lo agredió sexualmente, es muy importante escuchar, si el niño relata algo, es el momento más importante, por mínimo que sea el relato del niño, se le debe dar importancia y acudir a un centro de salud, a la policía o llamar a la línea 102”, alertó la psiquiatra.
Según un documento elaborado por UNICEF el abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes es una de las peores formas de violencia contra la niñez y adolescencia. “A pesar de que constituye un problema creciente en el mundo, la mayoría de los casos no son detectados ni denunciados”, advierte el texto.
UNICEF alerta que a diferencia del maltrato físico –cuyo diagnóstico depende de la posibilidad de ver las lesiones- y de la negligencia adulta hacia el bienestar infantil -que se diagnostica al ver niños privados de los cuidados parentales básicos (desnutridos, no escolarizados, sin cuidados médicos básicos, entre otras formas de vulneración de sus derechos)-, la detección del niño que fue o está siendo víctima de abuso sexual depende de escucharlo para saber qué pasó.
“La importancia de escuchar al niño cuando toma la palabra radica en que su descripción frecuentemente es la más importante, poderosa y, en muchas ocasiones, la única evidencia del abuso cometido en su contra, es imprescindible prestarles atención, privacidad y escucharlos sin juzgarlos”, remarca UNICEF.
Además destaca que en la mayoría de los casos detectados no suele haber lesiones físicas que funcionen como indicios para determinar quién fue el agresor ni hay una conducta específica o prototípica que las víctimas presenten. Tampoco suele haber testigos, ya que quien comete un abuso sexual suele hacerlo a escondidas.
Estos son factores que, sumados a mitos enraizados y prejuicios culturales que operan en detrimento de los niños cuando toman la palabra para develar sus padecimientos, hacen que el diagnóstico y posterior denuncia sean una tarea compleja. UNICEF alerta que también opera una premisa falsa que sostiene que “si no hay lesión, no hubo abuso”. Esto agrava la situación porque sin detección los niños no reciben tratamiento, ni protección ni justicia.
La coordinadora del SAINNAVV relató que en la región todavía hay cierta resistencia a hacer la denuncia policial en este tipo de casos. “La denuncia a la policía es imprescindible porque el abuso sexual infantil es un delito y requiere que ante la sospecha se denuncie”, enfatizó.
“La gente que viene al servicio llega derivada de algún otro sector, como ser salud o la policía, o bien los padres se presentan en forma espontánea, al igual que algún familiar, persona cercana, o los maestros de los niños”, explicó

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