«La Bestia», efectivo, rifles, una carta de amor y polígrafos: las revelaciones de Caamaño sobre la AFI

Cristina Caamaño es la titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el organismoa que maneja los servicios secretos del país. Fue designada por Alberto Fernández y tiene una larga historia en la justicia argentina.

El pasado 16 de junio fue invitada a dar una clase – que coordinó Ariel Garbaz, un ingeniero informático y profesor de la UBA-, denominada «¿Cuál es la inteligencia que necesita nuestra democracia?». Fue en el marco de un seminario abierto de gobernanza y redes sociales de la facultad de filosofía y letras de la UBA.

«Cristina es lo más lejos que uno puede pensar como el estereotipo de una jefa de agencia de inteligencia de un país», fijo Garbaz al presentarla y agregó que había trabajado con la funcionaria (cuando ella era fiscal) en la causa del asesinato de Mariano Ferreyra.

«Ella es una militante del campo nacional y popular», afirmó el anfitrión.

En su introducción, Caamaño (quien fue titular de Justicia Legítima) dijo que el lugar que ocupaba hoy era «impensado» para ella. «Nunca pensé que iba a llegar a lo que el Presidente denominó: ‘Los sótanos de la democracia'», explicó.

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Luego, aseguró que durante el macrismo se vivió un «retroceso institucional» por el uso de la AFI.

Una vez hecha la presentación, la funcionaria (expresidenta de Justicia Legítima) describió una serie de circunstancia sobre la AFI que incluyeron revelaciones sobre cómo cobraban los agentes secretos, las armas que había en la AFI, los autos y también, la formación del personal y lo que planean a futuro para la agencia.

Sindicatura

Caamaño comenzó refiriéndose a las medidas que está llevando a cabo: contó que llamó a un auditor para que haga un estudio de los movimientos económicos anteriores, habló del «presupuesto abierto» y dijo que hasta que ella llegó, la agencia no informaba a la Contaduría General de la Nación los bienes de uso que compraba. 

«Tenemos autos, televisores, lapiceras… pero nada de eso fue informado», aseguró.

También dijo que, en 2017, se había comprado un software por 3.180.000 pesos que hoy no está.

Sobre la economía, la funcionaria denunció que en la AFI se pagaban «dos veces las mismas cosas»: primero la factura y después, la fotocopia. «Por ejemplo, tenemos una solicitud de 498.000 pesos en CDs y sobres, de 2016», denunció.

Fondos reservados

«La AFI tiene 2.600 millones de pesos de presupuesto: 1.500 millones están destinados para salarios y los otros 1.100 son fondos reservados. Todo… Todo era… Porque ahora no es más así. Antes, se pagaba la luz con fondos reservados, las biromes eran fondo reservado, las operaciones de inteligencia eran fondos reservados», explicó Caamaño. 

«De esos 1.100 millones, hace unas semanas blanqueamos 210 millones que vamos a usar para gastos corrientes», agregó. «Se preguntarán qué pasa con los 900 millones que quedan. Bueno, los vamos a ir blanqueando a medida que los vayamos necesitando. Pero si no se usan, van a volver al Tesoro, como dice la ley «, afirmó.

Y agregó que la AFI había transferido más de 160 millones de pesos, que antes eran «fondos reservados», al Ministerio de Salud para combatir la pandemia.

La funcionaria dijo que ahora, sólo el 5% del presupuesto será para «gastos reservados».

Acto seguido, dio números de lo que se había gastado en inteligencia en los últimos años:

  • En 2016: 313 millones de pesos
  • En 2017: 417 millones
  • En 2018: 737 millones de pesos
  • En 2019: 855 millones de pesos

Empleados

En otra parte de la clase, Caamaño contó cómo es el régimen de empleados de la AFI. Dijo que se incumplía con el plan anual de contrataciones de la administración pública. 

«Estamos bancarizando a los empleados… Porque, cuando llegamos una parte cobraba su sueldo en un sobre. En efectivo», reveló.

«Cuando llegamos había más de 140 direcciones en la Agencia. Nosotros las bajamos a 65 y hoy somos 30 direcciones. «Lo que uno necesita es gente que trabaje. No todos caciques».

En ese sentido, se alegró porque ahora están en «el mapa del Gobierno».

«La bestia»

La directora de AFI aseguró que en la agencia hay 210 vehículos, muchos de alta gama. «No sirven para las necesidades de la agencia. Imagínense que alguien tiene que seguir a un supuesto terrorista y va en un Mondeo negro, blindado… Lo descubren a los 5 minutos», bromeó.

Entre esos autos está «La Bestia»: una Gran Cherokee blindada. «Que se hizo traer el exdirector de la gestión anterior (Gustavo Arribas) por 120 mil dólares, más 4 mil de acarreo. Era para su uso personal», detalló (reconoció que ella hoy usa un vehículo blindado).

De esos, unos 70 vehículos, incluida ‘La Bestia’, serán subastados en algún momento. «Para bajar… no sé ¿a 80, 90 autos?», se preguntó.

Y adelantó que dos vehículos blindados serán donados al Presidente «para que los tenga él, para cuando venga algún presidente de otro país».  

Arsenal

«Otra de las cosas que notamos fue el arsenal que tenemos en la agencia: encontramos fusiles, rifles livianos, escopetas entre otras armas que no sirven absolutamente para nada en un organismo como este, que debe hacer inteligencia. Hay también escudos, cascos anti-gases, como los que usa la infantería de las policías. Todo esto comprado por la gestión anterior», detalló.

Caamaño dijo que todo eso será donado al ministerio de Seguridad.

Por otro lado, adelantó que denunciarán que la AFI le vendió armas a sus propios empleados.

«Les descontaba del sueldo, en tres cuotas. Hubo gente que compró hasta seis armas. Más allá de la ilegalidad, ese dinero no ingresó nunca a la Agencia», advirtió.

Personal

Según Caamaño, la AFI tenía 1.405 agentes cuando ella tomó el control.

«De esos, 905 habían pasado a planta permanente entre 2018 y 2019. Sobre todo, a partir de las Paso. De agosto a diciembre, confirmaron a todos», denunció y adelantó que se había dado marcha atrás con esos nombramientos.

Polígrafos

Caamaño también habló de los «polígrafos», aparatos que, según Wikipedia, son detectores empleados en la investigación policial de los delitos para registrar las respuestas corporales de una persona cuando se la interroga y detectar si miente.

Dijo que los habían sacado de circulación. «Porque una o dos veces por año (los espías) pasaban por los polígrafos», reveló.

«Eran utilizados como un instrumento extorsivo. Porque te preguntaban y repreguntaban tanto que, por ejemplo, una chica contó; ‘Yo, por el polígrafo, había sido abusada de niña. Y no lo sabía ni mi familia'», contó en la charla.

«No sirve para nada, pero te lo aplicaban igual», afirmó. «Y a muchos tipos les preguntaban si tenían un amante.  Pasaban agentes llorando por mi despacho».

Escuela Nacional de Inteligencia

Según la funcionaria, descubrieron que la Escuela Nacional de Inteligencia entregaba certificados que no tienen ningún valor, porque no estaba validada por el Ministerio de Educación.

«Comenzamos a gestionar con el ministro de Educación para que pueda validar… Para que, de esa manera, al que haga un curso de inteligencia, le sirva», afirmó.

Dijo que de los 1.405 agentes, sólo 58 habían realizado un curso de formación inicial.

«Cuando llegamos, hicimos un examen a los que habían ingresado en la gestión anterior. Para ver en qué estado estaban. El curso se basaba en la Ley de Inteligencia. La desconocían totalmente. La nota más alta que se sacaron fue un 3,8», contó en el Zoom.

¿Qué más preguntaron? Un multiple choice sobre cultura general. Por ejemplo, le preguntaron a los agentes quién escribió «Operación Masacre». «Muchos respondieron que Jorge Rafael Videla», contó Caamaño.

Derechos Humanos

«Encontramos 250 mil fichas. Fichas típicas, las números 5. En cada ficha pegadas filminas… Tienen un nombre que no me voy a acordar. Seis, siete hasta 12, que eran partes de inteligencia. Partes sobre personas, organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos; instituciones públicas y privadas. Una extensa base de datos para lo cual creamos  el Programa de Protección y Registro de Archivos», afirmó Caamaño.

«Con estas fichas, armamos 14 cajas que el Presidente iba a entregar, no lo pudo hacer, a los organismo de derechos humanos el 24 de marzo. Con los partes de inteligencia para que se los lleven. Como podía ser lo de los curas de opción por los pobres, o Madres de Plaza de Mayo», reveló. 

«Eso ya lo tiene el Presidente en su poder», contó.

Operaciones

Sobre las tareas que llevan adelante, fue directa: «No podemos actuar más como una agencia policial ni como auxiliares de la Justicia. Sin excepciones».

«Tampoco producir inteligencia sobre las personas que esté motivados por cuestiones de razas, fe o por adhesión a alguna fuerza política o sindicales», dijo.

Y no podrán hacer ningún tipo de operación con el fin de influir en la vida institucional, política, militar e institucional del país.

«No violamos más las comunicaciones de las personas», afirmó Caamaño. «Ni tampoco tenemos más las interceptaciones».

«¿Qué sí vamos a hacer? Tratamos de hacer inteligencia inteligente. Actividades de producción de conocimiento, por medio de análisis de la problemática que afecte tanto a la defensa nacional como a la seguridad interior», explicó y señaló a los recursos estratégicos del país.

Rastros de espionaje

A la hora de las preguntas, una fue por qué el gobierno anterior había dejado «tantos rastros» del espionaje ilegal, en referencia a la causa que involucra a Mauricio Macri.

Caamaño dijo que no había «tantos rastros». «Encontramos 88 mails que no se si se van a poder abrir o no. Nosotros no lo intentamos», explicó.

«Acá, lo que algunos dicen es que había un equipo, unas máquinas que por supuesto no están… No sé si eso existe. Por el cual podían pinchar 3.800 mails», describió. «Ellos (por el macrismo) podían bajar 3.800 mails y no se colgaba la computadora».

Además, dijo, era una copia espejo. «Era un pen drive que pusieron», agregó.

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«Y por el otro, en unas carpetas quedaron las fichas del G20. Que yo, si ustedes me preguntan, ellos creían que hacer este espionaje de los periodistas, o las organizaciones que quería participar, pensaban que estaba bien. Ni siquiera creo que lo hayan hecho… o sea, lo hicieron de mala leche. Creo que los empleados que dejaron eso no pensaron, recibieron esa orden: ‘Hay que mirar quiénes son’. Y lo hicieron. Punto. Y lo dejaron en un bilbiorato», reveló.

«Los empleados que lo hicieron ni siquiera pensaron… creo, no lo sé… que lo que estaban haciendo era espionaje ilegal».

Otra pregunta fue sobre los descubrimientos que más la habían sorprendido. «La cantidad de armas», dijo. «Y el abrir un placard y que te caigan micrófonos, cámaras… Nada de eso estaba inventariado. Una cosa de locos. Hay placares llenos de toner. Nadie sabía lo que se compraba. ¿Por qué? Hay televisores… Cualquier cantidad».

También dijo que la había sorprendido un sobre. «En una caja. En donde adentro había una carta de amor, con 9 balas, de distinto calibre. Es muy loco este lugar», describió Caamaño.

En otra parte de la clase, dijo que tenía orden directa de «no seguir a nadie, de no sacar fotos en manifestaciones, de no perseguir a los que se manifiestan porque piden aumento de sueldo, porque piden trabajo…».

Y reconoció que también hay orden directa de «no ir a ver las causas judiciales».

«Las causas se van a desarrollar con total tranquilidad», se sinceró. «Nadie podrá decir que estamos dando vueltas por un juzgado».

Sobre cómo están trabajando para hacer inteligencia, dijo que el Gobierno está «muy bien» porque habían traído «gente muy capacitada». Y pidió que la Bicameral del Congreso controle su trabajo.

Caamaño dijo que está ad honorem. «Soy jubilada, como fiscal», aseguró. «Si el Presidente me dice que me vaya, agarro la cartera y me voy».

Pandemia

La directora de la AFI dijo que, hubo reuniones hace unos años, en Rusia. «Fue la CIA. Hablo de hace 10 años. Se juntaron porque sabían que iba a venir una pandemia. Sabían de esta pandemia, porque venían de la gripe A», reveló. 

«Ya estaban juntos, analizando… más allá de que los yanquees no hicieron nada y que se murió de un montón de gente, ellos ya lo estaban viendo», agregó. «Tenemos que entrar en ese marco de inteligencia. Y poder tratar de proyectar».

«Entonces yo trato de que, bueno, ‘no vamos a hacer más espionaje ilegal’, y entonces no hacemos más espionaje ilegal. Tenemos que empezar a pensar en el futuro. Ya se terminó el espionaje ilegal», afirmó.

Por último, le preguntaron si tenían pensando en reclutar más gente en la AFI.

«Vamos a tomar más gente. En la página de la AFI hay un buzón para postulantes. Hay como 400 CV. Los están clasificando para después ver. No solamente los profesionales. Un mozo, también se necesita un mozo, gente de limpieza, albañiles… Esto es como una mini ciudad», dijo Caamaño.

Imagen del Zoom de Caamaño en la UBA.
LA BESTIA. Uno de los vehículos que la AFI quiere subastar. (Autoblog)
MACRISMO. Gustavo Arribas, exjefe de la AFI. (La Voz/Archivo)
Cristina Caamaño, jefa de la AFI. (La Voz)
Imagen del Zoom de Caamaño en la UBA.
LA BESTIA. Uno de los vehículos que la AFI quiere subastar. (Autoblog)
MACRISMO. Gustavo Arribas, exjefe de la AFI. (La Voz/Archivo)

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