Golpe al jefe de Los Monos: La Justicia secuestró los teléfonos de su familia por los tiroteos a escuelas

“Guille” Cantero, condenado ocho vez a más de 95 años de cárcel, está acusado de comandar sus negocios clandestinos desde el penal de Marcos Paz. Su ex pareja, su padre y su madre fueron allanados por orden de los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra.

Ariel Máximo “Guille” Cantero, jefe de Los Monos, la mayor banda criminal de Rosario, fue condenado ocho veces por la Justicia de su provincia por diversos delitos desde narcotráfico y amenazas y secuestros extorsivos. Acumula penas por más de 95 años de cárcel. Sin embargo, según las acusaciones en su contra, no se rinde. Preso en la cárcel de Marcos Paz, se lo acusa de comandar desde su celda su negocio, que ahora se expandiría a extorsiones y pagos por protección con recientes tiroteos a escuelas y estaciones de servicio. Sus declaraciones puede ser incendiarias. En el último juicio en su contra, en que fue condenado a 22 años de prisión, aseguró que contrataba “para tirar tiros a los jueces”.

Incluso, fue investigado años atrás por delinquir con el teléfono público del pabellón. Así, su entorno se vuelve clave para sus comunicaciones, desde sus teléfonos y las visitas a la prisión.

Esta mañana, la Justicia rosarina, con los fiscales Matías Edery y Luis Schiappa Pietra, dio un paso clave para herir a la organización en uno de sus puntos más sensibles. Gendarmería, en diálogo directo, realizó seis allanamientos en Rosario. Entre los allanados se encuentran Vanesa Barrios, ex pareja de Cantero, así como su madre, Patricia Celestina Contreras y su padre, también llamado Ariel, el jefe original de Los Monos, hoy bajo libertad condicional.

Se los allanó, precisamente, por una serie de balaceras a dos escuelas que tienen a “Guille” como sospechosos.

A todos se le secuestraron sus celulares, confirmaron fuentes del caso a Infobae. Sin embargo, la orden no incluía pedidos de detención. Los teléfonos podrán ser peritados.

El domicilio de Barrios, en el microcentro rosarino, tenía una particularidad llamativa. Se le encontraron vidrios blindados y un dispositivo de seguridad “de pibitos” alrededor de la propiedad que dificultaba cualquier acercamiento de las autoridades. “Por eso el operativo tuvo que ser muy disimulado. No se podía irrumpir desde afuera”, asegura un investigador. El riesgo de que descubran el allanamiento en proceso podía llevar a que la ex pareja de Cantero, considerada una posible lugarteniente, destruya los teléfonos. Así, Gendarmería ingresó a la zona con ropa civil.

Cantero padre, por su parte, no fue encontrado en el lugar allanado.

Seis estaciones de servicio, dos escuelas, un sindicato y dos locales gastronómicos lleno de comensales fueron atacados a tiros en Rosario entre el martes 9 de noviembre y el domingo 21. Curiosamente, ninguno de los hechos suscitó una persecución policial. Hay múltiples hipótesis por estos ataques, una de ellas siendo la posible autoría intelectual de Cantero. Hay fuentes que soispechan que el jefe de Los Monos busca a través de los tiros “negociar” su traslado desde el penal federal de Marcos Paz a la unidad penitenciaria de Piñero, en Santa Fe, donde ya estuvo alojado un tiempo.

Las escuelas en cuestión son la Santa Isabel de Hungría, de Cafferata al 4000, de la zona oeste, y Crisol, situada en Magnano al 6300, en la zona sur.

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