El peso de la masculinidad: comentario de «Un hombre con suerte»

El libro Un hombre con suerte (con traducción de Tomás Downey) integra la colección de cuentos dirigida por el escritor Federico Falco de la reciente pero prolífica editorial cordobesa Chai Editora.

Son nueve los relatos que componen este libro de Jamel Brinkley, cuyo título puede leerse en clave irónica. O tal vez no.

En los agudos relatos de este neoyorquino desconocido para nosotros, cada acto del presente tiene su razón en el pasado y probablemente tendrá sus consecuencias en el futuro, pero eso aún no lo sabemos.

Lo que sí se sabe es que todos los varones que protagonizan los cuentos (niños, jóvenes, u hombres adultos) llevan el peso de su masculinidad heredada como pueden. Y allí, en esa tensión constante, los personajes a los que Brinkley da vida demuestran que el patriarcado también somete a varones. Ese hilo fino –que muchas veces parece al límite de cortarse– es tan resistente que mantiene unidas todas las historias.

Jóvenes que intentan encarar chicas en una fiesta y rebotan, niños de madres solas a los que les cortan el pelo de manera horrible, adultos que enfrentan su decadencia y su falta de deseo, son algunas de los historias que asoman.

En todos los relatos hay familias desarmadas por la pobreza, el delito y la tragedia.

Sin embargo, en ninguno de ellos hay golpes bajos porque las historias están contadas con la naturalidad con la que transcurren en la vida real.

Jamel Brinkley conoce la Nueva York que no sale en las películas y ese escenario es el telón de fondo de sus cuentos. Eso permite narrar cómo es la vida en el área de Brooklyn atravesada por las diferencias raciales que la hirieron y la dejaron moribunda. Cómo son esas calles repletas o vacías, con sus departamentos diminutos y sus bares de mala muerte.

Ese paisaje es pintado por autor con la misma franqueza con la que lo habitan sus personajes.

El tiempo va y viene en cada relato. Nos lleva a las infancias y juventudes de esos hombres. A aquellos momentos en los todo estaba por suceder, en los que nada malo podía pasar y, sin embargo, pasaba.

Un hombre con suerte es además el título de uno de los mejores relatos, sino el más acabado de todos, en el que un personaje cincuentón cuestiona hasta qué punto puede la fortuna acompañar a una persona. ¿Quiénes merecen la suerte? ¿Qué pasa cuando esa buena fortuna se va?

Los personajes de Jamel Brinkley buscan constantemente la respuesta a esas preguntas.

Un hombre con suerteJamel BrinkleyTraducción de Tomás DowneyChai Editora260 páginas$ 650

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