El colegio de Pilar reafirmó que no matriculará a ocho chicos con discapacidad

La comunidad educativa del Magno College emitió un comunicado en el que sostiene que «no revertirá la decisión», y que es una característica del colegio tomar decisiones luego de un estudio profundo y con fundamento ético.

El colegio Magno de Pilar que dejó sin matrícula para 2023 a ocho alumnos con problemas de aprendizaje o alguna discapacidad ratificó que «no revertirá» la decisión en un texto enviado a la comunidad educativa que no les llegó a las familias damnificadas, por lo que el Director General de Escuelas de la provincia de Buenos Aires, Alberto Sileoni, sostuvo este jueves que se «iniciará un sumario» si la institución no cambia la medida.

«De más está decir que el Magno siempre cumplió y cumple con todas las leyes y es una característica del colegio tomar decisiones luego de un estudio profundo, con fundamento ético y siempre con andamiaje jurídico», sostiene el texto emitido por la institución que no les llegó a las ocho familias damnificadas, pero sí al resto de la comunidad educativa del Magno College.

Y añade: «Es por ello que aún bajo todas las presiones que se están llevando a cabo, y los propios riesgos tanto de pérdida de matrícula como de imposición de sanciones que pueden llegar a la clausura del colegio o a hacer inviable el proyecto educativo, la decisión de la no matriculación de estos ocho casos no se revertirá».

El colegio había sido intimado por la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) y por la Defensoría de la provincia de Buenos Aires a retrotraer la medida discriminatoria, medida que también fue repudiada por la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra).

Comunicado institucional

En un comunicado, el colegio manifiesta que «Magno siempre se caracterizó por poner a TODOS los alumnos en el centro y todas las decisiones siempre estuvieron alineadas a procurar lo mejor para ellos» y que «es posible que en ciertas ocasiones esto sea más visible y en otras, como la actual, no lo sea tanto (cuando nos referimos a todos incluye a las ocho familias)».

No obstante, agrega: «Estamos orgullosos de haber conformado una Comunidad que entiende que puede constituirse en agente de cambio».

Palabra de Alberto Sileoni

Consultado por Télam sobre la posición del colegio, Sileoni sostuvo: «Esperamos que la institución varíe su voluntad. Si no es así, el caso pasa a la parte legal y técnica para iniciar un sumario con un plazo de 30 días que se puede prorrogar otros 30 días».

La máxima autoridad educativa provincial indicó que «la misma escuela que les abrió la puerta a esos chicos hoy dice que le baja la vara. Esta es una expresión tan poco pedagógica que pertenece a otro tipo de institución; ahí no hay escuela, hay mercado».

Sileoni consideró que, de esta manera, «terminamos en una institución que discrimina. Hay suficiente respaldo normativo que va en contra de la ley de Educación de Buenos Aires (13.688), muchos de cuyos artículos concuerdan con la ley de Educación Nacional. La educación es integral inclusiva y permanente, garantiza justicia social».

El funcionario provincial consideró que la del colegio Magno de Pilar «es una decisión absolutamente discriminatoria. Estuvo en el establecimiento nuestra más alta responsable de educación privada, se labraron actas y se solicitó en 48 horas que retrotraiga su decisión».

Y agregó que «el plazo que tiene la escuela es hasta mañana al mediodía de acuerdo a un acta que hemos labrado. Entendemos que no va a ocurrir».

Sileoni señaló que «hay sanciones previstas. En este caso no hay aporte económico por parte del Estado por lo tanto no habrá sanciones en ese sentido. Hay sanciones en relación las matrículas, por ejemplo».

Respaldo a las familias de los ocho alumnos

Por su parte, la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra) se solidarizó este jueves con las familias discriminadas.

«Familias unidas. Con este espíritu Asdra se solidariza y acompaña a las familias de los chicos con discapacidad que fueron discriminados por el Colegio Magno de Pilar, provincia de Buenos Aires, cuyas autoridades les hicieron llegar el viernes último un correo electrónico donde les negaban la matriculación para el ciclo lectivo 2023», afirmó en el comunicado la institución que reúne a padres y familiares de personas con síndrome de Down.

Asimismo, Asdra solicitó al titular de la DGCyE que «intervenga con firmeza en este caso y haga cumplir el derecho a la inclusión escolar, que está consagrado en el artículo 24° de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad», que tiene jerarquía constitucional desde el 19 de noviembre de 2014.

También exhortó a las autoridades educativas que se aplique la Resolución 311/16 del Consejo Federal de Educación (CFE), que indica «con contundencia» que a ningún estudiante se le puede negar la matriculación por motivos de discapacidad.

«Los alumnos con discapacidad deben recibir los apoyos necesarios para aprender y estudiar en igualdad de condiciones con el resto de sus compañeros. Es su derecho», dice parte de la citada resolución.

En tanto, el Defensor del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, Guido Lorenzino, dijo este jueves a Télam que «las escuelas no tienen derecho de admisión: la educación es pública y universal».

«Que el Colegio Magno de Pilar haya reafirmado su decisión es una clara vulneración de derechos», advirtió.

Testimonios de los padres

Pablo Basz, padre de Emanuel, uno de los niños discriminados, señaló: «Ayer el Colegio emitió un comunicado en el que confirman la decisión de no rematricular a los 8 alumnos, pese a la intimación de la Dirección de Educación y Cultura, y la Defensoría».

Y tildó de «lamentable» el texto emitido por la institución, que al ser consultada por Télam se negó a brindar información.

«En principio estoy sorprendida, porque nunca hubiese imaginado que esto podría pasar en el Magno, estamos como familia en el colegio desde el 2013, tengo dos hijos, en primaria y secundaria, ambos hicieron el jardín ahí», dijo a Télam una mamá del colegio que prefirió mantener en resguardo su identidad para preservar a sus hijos de algún tipo de represalia.

En tanto, manifestó que el dueño nunca estuvo presente y que nota un cambio desde la nueva dirección general.

«Este correo logra su cometido, porque genera miedo y eso generó que un grupo grande de padres que apoyaban, empezaron a pensar mucho más en la situación particular de cada familia», concluyó la mujer.

La mamá de una compañera de Emanuel, sostuvo que «fue shockeante ver en qué términos se comunicó a las familias sobre la no matriculación».

«Cuando tuvimos la reunión con el dueño del colegio, al que veíamos por primera vez, fue increíble el nivel de indiferencia y crueldad hacia la persona de Manu, la poca empatía hacia su mamá y hacia las inquietudes del resto de los padres presentes», señaló.

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