Denuncian que una clínica de Mendoza entregó a familiares el cadáver equivocado

Tres familias mendocinas denunciaron a una clínica privada de esta ciudad por errores en la entrega de familiares fallecidos, falta de especificaciones en los motivos de muerte y retraso en la entrega de los cuerpos, hechos que los directivos justificaron “por errores administrativos y sobre carga del personal por la pandemia” de coronavirus.

Autoridades de la Clínica Santa María admitieron hoy que debido a “errores administrativos” una familia fue notificada por el erróneo fallecimiento de una abuela y entrega de un cuerpo equivocado, cuyos familiares llegaron a despedir y a velar.

Se trata de María Dora Garro (71), paciente que fue dada por fallecida y hasta fue despedida este pasado fin de semana por sus hijos y sus nietos, pero hoy tuvo que ser sometida a una constatación de la identidad para que se la vuelva a asentar en el Registro Civil.

Beatriz Leguizamón, nieta de la mujer dada por muerta y aún internada en esa clínica, informó hoy que ha realizado una denuncia civil contra la institución por ‘daños morales’,

Javier Parmuci, director Administrativo de la Clínica Santa María, admitió hoy que «se generó por un error involuntario administrativo al confeccionar el certificado de defunción» de la mujer dada por muerta y entregada a una familia errónea.

“Van a haber muchos casos, estamos en pandemia y van haber muchos muertos”, dijo hoy el directivo ante la prensa.

Según explicó, “al confeccionar el certificado de defunción cometió un error administrativo que, ni bien lo detectamos al hacer los controles, se le comunicó a los familiares que la persona estaba viva y se le comunicó también a los familiares de la persona que había fallecido».

El directo descartó sanciones dado que “el personal está haciendo un gran esfuerzo para hacer frente a esta pandemia, sería muy injusto con el gran esfuerzo que está haciendo el personal de la salud».

Asímismo, Alejandro Atencio denunció hoy que perdió a dos tías y a su padre en esa misma clínica, y en el caso de una de las fallecidas fue cremada “pero le entregaron documentos y pertenencias con certificado de defunción que no le correspondían”.

En cuanto a su papá, denunció hoy a la prensa que “algunos médicos le decían por teléfono que estaba mejor y otros que iba a fallecer, lo que lamentablemente sucedió”.

Atencio radicó la denuncia ante el fiscal Gustavo Pirello para que le garanticen la identidad de los fallecidos.

Esta misma clínica fue noticia hoy por el caso de Paola de Calderon, cuyo marido -de 38 años- ingresó el 22 de agosto por una fractura de vértebra, pero una vez allí hizo pico de fiebre, le informaron que lo iban a aislar y el jueves pasado una doctora la llamó para informarle el fallecimiento “sin causa”, dijo la viuda.

“Se complicó su cuadro, me dijeron, pero aún hoy no me informan de qué murió”, dijo la mujer, a quien aún no le habían dado ni el cuerpo ni el certificado de defunción.

“Esta situación de pandemia y los protocolos para despedir a los fallecidos también hacen imposible el contacto de los familiares, y por eso también se incurrió en este error que lo lamentamos y pedimos disculpas”, insistió el directivo hoy ante la prensa.

Ataúd. Imagen ilustrativa. (Archivo/La Voz)

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